miércoles, 9 de febrero de 2011

¿ Persona o autómata?


Eran las 4:03 A.M., madrugada de navidad, recuerdo que estaba en la puerta de un “ circo de psicópatas y psicotrópicos”, una discoteca, hablando en plata.

En una fuerte enajenación mental transitoria, Herr kalb y el señor Abel, discutían porque uno había cogido por el pescuezo a otro, después de que éste le pusiera una copa por sombrero, alegando que era la tradición de cada año, mientras que un servidor, realizaba las funciones de juez del litigio. La escena era de lo más divertida y extravagante bronca, llantos, insultos y abrazos, típica escena de juerga.En un momento dado Herr Kalb me miró y me dijo, ¿ Qué sientes? a lo que yo le contesté : Tío, ¿que coño estas diciendo?

Entonces me volvió a hacer la misma pregunta, y le dije que se callase, que estaba drogado. Fue entonces, cuando escuché las palabras más verdaderas y sinceras que había oído en mi vida, más que los propios libros de historia.

Y lo cierto es, que nadie sabe lo que siente ni lo que piensa. Pregúntale a alguien, te dirá con cara de atontado “ No lo sé “ .

Siempre se habla de las nuevas tecnologías, del miedo que tienen muchos a que las máquinas controlen el mundo. Eso ya es un hecho a mi entender. Vivimos en una sociedad de autómatas, solo hace falta salir a la calle para comprobarlo, la multitud, ya que el calificativo de persona es algo muy utópico, se comporta de la misma manera, hace las mismas cosas, compra las mismas cosas, y se rige por las mismas absurdas reglas impuestas por descerebrados uniformados, los cuales deciden por nosotros, y que esperan que pasemos por el aro, por el mismo puto aro, ¡ pues no me da la gana!

Nuestra sociedad padece “ el síndrome ovino” , actuamos como ovejas a las que los “perros de la sociedad “ ladran para intentar asustarnos y meternos en su cerco.

Yo no me asusto, creo en la música por encima de todo, en el amor, en la belleza, en la libertad y la multitud no lo sabe, creo en mí mismo, creo en los demás, aunque muy a mi pesar, ellos no tienen ni la mas remota idea sobre que sienten.

¿Qué vida o que futuro nos espera si no decidimos por nosotros mismos, si no pensamos, ni creemos, ni sentimos?

Por eso, cuando reflexiono sobre mis adentros pienso, ¿ Soy una persona o soy un autómata?

SOY UNA PERSONA.